Altair 8800

Altair 8800

junio 4, 2017 Desactivado Por Chinavod

En la cubierta de la revista Popular Electronics de enero de 1975 había una imagen de Altair 8800, la primera microcomputadora en el mundo, montada en la base del más moderno microprocesador 8080 de la firma Intel. La microcomputadora se vendía por correo en la forma de un conjunto de piezas para el autoensamblaje por una pequeña empresa de la ciudad de Albuquerque, Nuevo México. Esta compañía se llamaba MITS y era dirigida por un tal Ed Roberts. Él fue el primero, quien cayó en la cuenta que el nuevo chip encerraba potencias de una computadora verdadera, y se apresuró jalonar un lote. Fue un paso justo, ya un año después decenas de firmas rivalizaban en el mercado, pero hasta aquel tiempo MITS era el único.

El nombre de Altair se le ocurrió a la hija de Roberts, así se llamaba una estrella de la famosa serie de televisión Star trek (Viaje a las estrellas). El kit completo para el montaje costaba $ 397, mientras que Intel vendía sólo un procesador a $ 360. De hecho, el precio de coste de un chip 8080 no excedía $ 75, y el precio de $ 360 fue fijado por Intel a despecho de la corporación IBM, con su popular serie 360, que costaba millones. MITS compraba chips de Intel a precio de coste. Roberts era un optimista y esperaba vender 200 completos de Altair durante un año. Simplemente no se imaginaba, como mucha gente querría tener su propio computadora. Un pedido para 200 kits fue recibido por teléfono durante un día. Al fin y al cabo Roberts simplemente fue recargado de pedidos.

¿Qué recibían los usuarios por sus 397 dólares? Por extraño que sea, casi nada. El kit presentaba sólo un montón de piezas y una caja. Los usuarios tenían que soldar y probar los bloques montados por sí mismo, y si el montaje se acababa con éxito, se hacían programadores y creaban programas para su Altair en el lenguaje de máquina, es decir, con la ayuda de unos y ceros. En la computadora no había ni el teclado, ni la pantalla, ni memoria de larga duración. Todo el volumen de RAM era 256 bytes. Los programas se introducían con la conmutación de interruptores en el panel frontal, y los resultados se leían de los indicadores LED. Con todo eso, la gente amaba sus Altaires, ya que eran computadoras PERSONALES verdaderas.

Por supuesto, el 8080 fue un procesador verdadero, aunque en miniatura, y permitía más. Roberts con prudencia equipó Altair con el bus de expansión S-100, y los nuevos dispositivos que ampliaban las posibilidades del sistema no tardaron en aparecer. Aparecieron placas de expansión de memoria, entrada de teletipo, dispositivos para el trabajo con banda perforada, etc. Sin embargo, sólo grandes entusiastas podían escribir programas con la ayuda de unos y ceros. Para que la computadora resultara realmente útil a muchas personas, era necesario un lenguaje de más alto nivel. Y en ese momento, el destino unió a Roberts con dos amigos – Bill Gates y Paul Allen. Ellos afirmaban que tenían lo que él buscaba, es decir, el lenguaje BASIC para el Altair. Todo el mundo siente las consecuencias de este encuentro hasta ahora:-). Roberts aceptó la propuesta de trabajar con la flamante firma Micro-soft (precisamente con un guión), y bandas perforadas con BASIC empezaron a venderse por $ 150, pero ya es completamente otra historia.